Google

Mostrando entradas con la etiqueta Música para feos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Música para feos. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de marzo de 2018

Salón de lectura.- ''Música para feos'', de Lorenzo Silva

Estamos acostumbrados a escuchar hablar del autor principalmente como comisario del Getafe Negro y de la serie de novelas policiacas protagonizadas por una pareja de guardias civiles: el brigada Bevilacqua y la sargento Chamorro.
Aunque seguidora y ávida lectora de todas ellas [a saber: El lejano país de los estanques (1998), El alquimista impaciente (2000, Premio Nadal), La niebla y la doncella (2002), Nadie vale más que otro. Cuatro asuntos de Bevilacqua (2004), La reina sin espejo (2005), La estrategia del agua (2010), La marca del meridiano (2012, Premio Planeta), Los cuerpos extraños (2014), Donde los escorpiones (2016), Tantos lobos (2017) y la anunciada próxima publicación de Lejos del corazón (2018)] lo que  traemos a esta sección es la lectura de una pequeña joyita (diminutivo sentimental) que despertó en mí tal atractivo y ternura que robé horas al sueño para leer las 224 páginas en una sola noche:

"Música para feos" (2015, Destino)
Al final de su web, https://www.lorenzo-silva.com/ , podemos encontrar y escuchar la banda sonora con los títulos que aparecen y envuelven la atmósfera del relato.

El tema no puede parecer más insulso y trillado: un enamoramiento, una fugaz historia de amor. Ya está.

Dicho así puede parecer que esta crítica va a desollar a su autor, pero nada más lejos de nuestra intención.

Es la forma de construir y desarrollar la trama lo que la hace crecer a nuestros ojos y la convierte en un mar de sensibilidad y ternura que envuelve con las canciones, aún sin oírlas, y los intercambios casi siempre a distancia entre los protagonistas, Mónica y Ramón.

Como decimos, es un tema clásico: dos personas se conocen, se reencuentran, comienzan un romance que se desarrolla convirtiéndose en palabras de ella en “Lo único limpio y hermoso que de veras he tenido” y termina inesperadamente.

Ya está. No hay más. Pero te transporta al mundo inmaterial de los sentimientos y contra eso difícilmente se puede luchar.

Una obra de arte, señor Silva. Quede aquí mi admiración.

Continuó hasta que me vio abrir el portal. Entonces hizo un gesto de despedida, sonrió y se dio la vuelta. Se alejó calle arriba sin volverse ni una sola vez. Me fijé en su nuca, su espalda, sus pasos regulares y seguros. Algo se me quedó revoloteando en el estómago. Algo muy extraño, que no
había conocido nunca antes. Acababan de plantarme, muy posiblemente me habían tomado el pelo, y
sin embargo, cuando apoyé la cabeza en la almohada y cerré los ojos, sentí que nada de eso tenía la menor importancia, que todo estaba bien y que, contra todos los pronósticos que yo misma había hecho al principio de la noche, como quizá no habría sucedido si él hubiera subido y atrapando al vuelo la ocasión me hubiera echado un polvo sobre la marcha, la vida era bella y yo no era infeliz.

En Amazon:
Tapa blanda  EUR 8,50. Kindle EUR 8,07
En CasaDelLibro:
Tapa blanda EUR 17,10. Kindle EUR 8,49